CARMELA

19 junio, 2007

Carmela me ha abordado esta mañana en el anden de Paseo de Gracia. Tenía aspecto de Jose María y ha intentado venderme unos pañuelos. Le he dicho que no, que ya tenía, y esperaba que aquí acabara todo. Pero no - andaaaaaaaaa, venga, que te cuesta, unos pañuelitos, que lo hago por ganarme la vida-, yo negaba con la cabeza - pues anda, cómprame una pasta, si no es por el dinero, es porque tengo que vivir, sabes?- me dice mientras señala la tienda de bocadillos a nuestra espalda. No puedo parar de negar con la cabeza como uno de esos perritos que algunos colocan en los coches. Carmela (Jose Maria), que ve que así no llegamos a nada, mete su mano en la bolsa de deportes que lleva colgada del hombro y me da un papel. Es un ticket de supermercado y en el reverso, escrito a boli se lee:

CARMELA - transexual
(bisexual)
Llámame! telf. xxx xx xx xx
Envia SMS y deja mensajes en el buzón de voz!!

Confundida, la miro. Carmela (Jose Maria) ve que no comprendo - Me llamo Jose Maria, eso dice en mi carnet, pero soy mujer, nací niño, naci Jose Maria, pero soy mujer- sigo sin comprender - te vas a venir al día del Orgullo Gay?- me pregunta- no--porqué no?-- pues porque no-- pero si es dentro de dos sábados-- ya, pero no- le devuelvo el papel-qué pasa, es que desprecias la amistad de un transexual?--no, no por Dios--crees que llevo sujetador porque sí?-- y me enseña la tira de un sujetador blanco de niña (talla 0). He debido volver a poner cara de pasmarote porque me dice - soy mujer, tú eres mujer? eres mujer? lo eres?-- sí, sí, sí- voy contestando- pues yo también, y tienes que entenderme--anda trae-, le digo, y vuelvo a cogerle el papel. Es entonces cuando la verborrea de Jose Maria (Carmela) se desata sin control, y empieza a contarme una historia a retales; que vende pañuelos en un tren porque tiene buen rollo con el segurata, que le deja, porque le dice que él (Jose Maria- Carmela) tiene gancho con las mujeres, que les cae bien, que les entra bien, y que el otro día conoció a una chica, muy maja ella, que estuvieron hablando, que le compró unos pañuelos y que luego le invitó a un café y un bocadillo, que hasta le dió un abrazo, y que el segurata, aprovechando la ocasión, le pidió el teléfono a la chica, que la chica no quiso dárselo y que el segurata le dijo - da igual, ya me lo dará él (Jose Maria)- y que la chica se enfadó, que creyó que todo había sido una treta- y eso no, eso no se le hace a las buenas personas- me dice Jose Maria( Carmela). Mientras yo intento hilvanar el hilo de la historia para saber a dónde quiere llegar Jose Maria (Carmela) llega mi tren -oye, lo siento, tengo que subir a este tren- me subo y desde el tren le gritó- suerte!--me llamarás?--no lo sé-- y Carmela, desde el andén, me lanza un beso.

2 descerebrados:

Kedume dijo...

La vida es injusta para todos, pero para algunos más que para otros...

lida dijo...

Viva la Quinta Brigada
Rumba, la rumba, la rumba la
Viva la Quinta Brigada
Rumba, la rumba, la rumba la
Que nos cubrirá de gloria
Ai Carmela, ai Carmela
Que nos cubrirá de gloria
Ai Carmela, ai Carmela


Ja ho sé.. a vegades em patinen una mica...(les neurones...)